Después de un tiempo sin escribir poesía, les comparto este nuevo Soneto, que busca expresar mi gratitud a la Virgen María, por sus constantes visitas a mi humilde morada, trayendo siempre paz, dulzura y serenidad...
Asunción
A tu
derecha la Reina sentada,
de Sol
vestida, como oro de Ofir,
es la Nueva
Arca, nos deja sentir
el Pan y la
ley de amor encarnada.
Tiene bajo
los pies la blanca luna,
la que
junto a la Cruz estuvo firme,
con el Hijo
que quiso redimirme,
dando a luz
a la Iglesia, santa y una.
Arca pura, que
marchas a la cima
cargando en
el seno al fruto bendito,
luego
acogida por la alegre prima.
de David, cuando
danzas no escatima,
dando a la
alegría forma de rito.

La idea (o la imagen) de este Soneto me vino durante la homilía del padre, en la Misa de ayer.
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