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Pascua


Pascua


El más bello encuentro imaginable 

sobre la faz de la tierra desolada 

se produjo el séptimo día, 

hoy en el primero transformado.


Se produjo entre el Cristo y su Madre 

en la mañana aún naciente de la Pascua, 

cuando los primeros pájaros cantaban 

y un suave rocío la tierra acariciaba.


La fe más bella fue con la gloria premiada 

y al corazón más puro la gracia besaba, 

cuando María vio a su retoño fresco y sonriente 

entrar por la puerta entreabierta de la casa.


«¿No te dije que todas las cosas renovaba 

y que solo por poco tiempo no me verías?».


Mujer y Madre, ahora ponte en camino, 

pues nacerá de tu seno una santa estirpe 

cuando el Espíritu de nuevo con su sombra te cubra 

y acunes en el regazo a la amada Esposa.


* "Cristo resucitado aparece a su Madre", obra de Juan de Flandes (siglo XV).

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