Pudor
No es jugar con palabras escribir estos versos,
aunque el fruto sea solo un pálido bosquejo,
de lo que busco y solo a veces encuentro,
en el corazón de un mundo que es ancho y ajeno.
No es un espejo de mi pobre sentimiento,
que poco a poco va disminuyendo,
para que brillen las cosas y las personas,
y los lazos que entre ellas, dulcemente se forman.
Es el poema el lugar misterioso,
en el que el yo lentamente disminuye,
y se abre al tú, y también al nosotros,
a la empresa común de buscar esa cumbre,
un blanco sereno, un frescor del alma,
el soplo de un espíritu aleteante,
que a la verdad nos lleva fiel y constante.
Lugar de silencio, de austera paciencia,
de palabras que humildes a Dios adoran,
aunque solo sus pasos lejanos presientan,
aunque sordas sus caricias ya no sientan,
y su amor imperfectas, disonantes, canten,
completando, sin saberlo, la creadora gesta.

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